top of page
Buscar

Liam Hendriks: La recta más difícil de su vida

  • Foto del escritor: Ozzie Ayala
    Ozzie Ayala
  • 8 oct
  • 3 Min. de lectura

ree

En el béisbol, un lanzador no se mide solo en millas por hora, sino en la capacidad de mantener el control cuando todo parece derrumbarse. Liam Hendriks, relevista australiano de Grandes Ligas, es una clara muestra de fuerza. En 2022, cuando atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera con los Medias Blancas de Chicago, un diagnóstico cambió por completo el juego: linfoma Hodgkin en etapa 4.


El cáncer llegó sin aviso, como una recta dura inesperada. Lo que antes eran entrenamientos y rutinas diarias se transformó en citas médicas, tratamientos y días de incertidumbre. Las quimioterapias lo dejaban agotado, incapaz de lanzar una pelota, y por momentos, no podía reconocerse frente al espejo. Para muchos, su participación en el beisbol había culminado. Pero para Hendriks, simplemente iniciaba una nueva batalla.


Hendriks decidió que su enfermedad no lo definiría. En lugar de alejarse del béisbol, mantuvo su enfoque y mentalidad de atleta. Durante los meses de tratamiento, entrenó en la medida en que su cuerpo lo permitió. Seguía lanzando pelotas ligeras, imaginando cada lanzamiento como un paso más hacia la recuperación. En entrevistas posteriores, confesó haber tenido miedo, frustración y dolor, pero también una certeza:


“Si hay una oportunidad de regresar, la voy a tomar. No quiero que el cáncer sea mi historia; quiero que mi regreso lo sea.”


Esa mentalidad de resiliencia se convirtió en su motor. Su cuerpo enfrentaba la enfermedad, pero su mente seguía compitiendo. Con el apoyo incondicional de su esposa, su familia, sus médicos y sus compañeros de equipo, Liam transformó el miedo en motivación.


El 29 de mayo de 2023, los fanáticos de los Medias Blancas se pusieron de pie cuando Hendriks caminó desde el "bullpen" hacia el montículo. El estadio estalló en aplausos y lágrimas. No importaba el marcador ni el resultado del juego: ese día, el verdadero triunfo era ver a un hombre que había enfrentado al cáncer volver a hacer lo que más amaba. Su regreso fue impactante, un momento que trascendió el deporte. Cada lanzamiento representaba meses de lucha, sacrificio y esperanza. Aunque físicamente no estaba al 100 %, su presencia en el terreno fue mensaje de fe y perseverancia. Al final de la temporada, su historia fue reconocida oficialmente cuando recibió el premio de la MLB como “Comeback Player of the Year” en la Liga Americana.


La historia de Liam Hendriks trasciende las estadísticas. Nos recuerda que el deporte no solo se trata de ganar o perder, sino de humanidad. Su batalla contra el cáncer inspiró a fanáticos, pacientes y atletas de todo el mundo, recordando que incluso en los momentos más oscuros, la esperanza puede marcar la diferencia. El cáncer no definió su carrera; fue el punto de inflexión que reveló su verdadera fortaleza. En su regreso, Hendriks no solo lanzó pelotas, sino mensajes de vida: la importancia de la detección temprana, la salud mental, la disciplina y el poder del apoyo colectivo.


Liam Hendriks nos enseña que las limitaciones no determinan quiénes somos; lo hace la manera en que las enfrentamos y las superamos. Su historia no es solo la de un atleta que volvió al campo, sino la de un ser humano que demostró que la resiliencia puede vencer incluso al cáncer.

Y al final, su trayectoria responde a una pregunta universal que todos deberíamos hacernos:


¿Definen nuestras limitaciones quiénes somos, o cómo las superamos?


Comparte las experiencias que has vivido o conoces de preservar en la salud y deporte.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


bottom of page